9 de julio de 2010

Estupida de mi.

Siempre con la mentira en la boca, en la mente, en todo.
Siempre mintiendo a todo el mundo.
Siendo una gran bola de grasa.
Hoy, tumbada en la toalla después de salir de la piscina de una amiga, me dice:
-¿Que le pasa a tu cadera, tienes los huesos muy sacados? -dijo mientras ella también se tumbaba y se miraba los -inexistentes a simple vista- huesos de su cadera.
No pude evitar que una pequeña sonrisa apareciera en mi cara, que se borro según me vi la triga, las piernas, y todo. Adelgacé bastante, pero ni de lejos lo suficiente. Y como no recordar los comentarios de un ''amigo'':
-Gorda.
Simple. Corto. Y dolorosamente verdadero. Porque no estoy lo suficiente mente delgada, (por muchas veces que me diga mi madre que necesito engordar). Aun me queda un largo camino, lleno de mentiras, ayunos, comida en los cajones, y hambre.
Y llego el verano, puto verano. Con sus bikinis, pantalones cortos, falditas.... Aggg... Lo odio. Odio ver a mis amigas mucho mas flacas que yo, me da un coraje. Ellas tan morenas (porque soy mas blanca que la leche y el moreno se me va al mes) tan guapas, tan flacas, y tan bien proporcionadas, siempre comiendo una barbaridad, y nunca engordando.
Estúpido metabolismo mio.
Estúpida comida.
Estúpida grasa.
Estúpida de mi.

Thispo: Taylor Momsen

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