30 de noviembre de 2015

En el borde del abismo se balancea mientras ríe.

Escribo cuando estoy en el borde, cuando mi vida no vale nada y recuerdo los tiempos en los que cada día era un abismo por el cual me replanteaba si saltar o no. Escribo cuando me corto, como ahora. Cuando creo que ya toqué fondo y no hay vuelta atrás. Escribo... para desahogarme supongo, para dejar constancia de una historia, que, por desgracia, es bastante triste.
Mi ultima entrada es de agosto, cuando me habían quitado el ordenador y me pasaba días y días en una habitación a oscuras, tumbada en la cama, mirando el móvil y comiendo. Nada más.
Un día decidí armarme de valor, pedir el ordenador de vuelta, decir la verdad: que no tenía nada mas que el ordenador. Mirándolo actualmente mentía, de aquella tenía amigas. Me pasé mes y medio sin ordenador y a excepción de las primeras semanas el resto estaba en la playa con amigas o mi abuela, quedando, saliendo de fiesta, todos los días. Pudo haber sido peor a decir verdad. 
Sorprendentemente me lo devolvieron y me pasé el resto del verano en el ordenador jugando al LoL con gente que conocí allí. Teniendo en cuenta que odio las fiestas, y tiendo a aislarme en el ordenador ahí empezó realmente mi verano de felicidad. 
Llega septiembre, empiezo el instituto repitiendo año, lo bueno que sólo tengo que ir a las tres asignaturas que suspendí por lo que es un año relajado pensaba. Ya pasó la primera evaluación y de tres exámenes no me presenté a ninguno.
En casa las cosas van mal, no me pegan pero ahora tengo un nuevo horario, el cual consiste en ir sin dormir al instituto, dormir por la tarde y hablar toda la noche con un chico (a veces dos) que conocí del LoL que son de mi misma ciudad e instituto al cual iban antes. Es raro, pero a uno de los chicos que se suele quedar a esas horas le conté bastante, no la mierda familiar pero sí sobre mi TOC, mi vida amorosa-sexual, y pensamientos en general. Él también me cuenta sus problemas y hemos cogido gran confianza en poco tiempo, es raro, pero me agrada la situación. Y este nuevo horario en casa molesta, muchas veces me quitan el WiFi si me pillan hablando por skype de madrugada o simplemente si me ven despierta.
Amigas no tengo. Un día me preguntaron si quedaba, dije que no y dos meses después sigo sin saber nada de ellas. Mi última conversación fue una que me preguntó si iba al cumpleaños de otra del grupo, del cual no sabía nada y que seguramente quedarían para Halloween. Y fin. Ni halloween ni pollas. 
Ahora vayamos realmente a la razón por la cual este escribiendo, llorando, fría y temblando.
Estaba en mi habitación tumbada planeando dormir (nuevo horario) cuando entra mi madre y me pregunta que si no tengo nadie con quién vivir, que el 19 me largo. Le pregunté que por qué el 19 y mientras se reía y me llamaba estúpida me decía que se iban a mudar, y, evidentemente, yo no voy.
No sé qué hacer o qué será de mí. Tengo a mi abuela, la cual ya ha hecho y pasado por mucho, no puedo pedirle irme a vivir con ella, no puedo ser una carga para la única persona que me ha demostrado algo de cariño, de que le importo. Y sonará a minucia pero ella en su casa no tiene ordenador, y lo necesito. Necesito algo con lo que sumergirme, aislarme, o empiezo a recordar, a llorar y a cortarme. No es coña, en verano ya pasé por eso y no fue agradable.
Aún me quedan 19 días. La idea de suicidarme está ahí, no sé si tendré valor o ganas. Si algo bueno se puede sacar de esto es que 19 días y no volveré a ver a las dos personas que mas me han jodido en mi vida. Algo es algo.
Besos, os amo.

2 comentarios:

  1. Tu abuela, por lo que has comentado y hemos podido leer aquí, no parece la clase de persona que te cerraría la puerta. Es más, parece la clase de persona a la que, si no le pidieras asilo, le dolería. Ve a vivir con ella, sube tus fotos y demás cosas a un servidor de internet (google drive, onedrive, dropbox, mega, cualquiera sirve) y bórralas de ese PC, pide a tu madre que al menos te deje quedarte con él, sino, pues tendrás que enfocar la vida desde otro punto de vista.
    Busca trabajo en algún sitio, o ahorra. Si eres menor de edad tu madre no puede abandonarte así de fácil. Si no eres menor lo tienes más fastidiado pero nunca todo es negro. Aférrate a tu abuela, en serio. Ella sabrá cómo ayudarte y, aunque ahora te parezca una locura, aunque creas ser una carga y todo eso, creo que serás más feliz viviendo con ella que como estás ahora.
    No creo que el suicidio sea una opción, tu abuela sufrirá, los chicos con los que hablan sufrirán. Nosotras sufriremos cada día que pase sin que sepamos nada de ti porque no hay entradas en el blog.
    Conozco el sentimiento de creer que no le importas una puta mierda a nadie, que todo el mundo está mejor sin ti, pero en el fondo no es así. Siempre, siempre, hay alguien a quien le importas, alguien que se preocupa, da igual qué defectos tengas, da igual qué físico tengas. Siempre habrá alguien que disfrute de tu compañía.
    Tenlo en mente.
    Has tenido (y tienes) una vida difícil pero eso sólo te hará más fuerte. Busca un trabajo, ayuda en casa de tu abuela con el dinero que saques, cómprate un ordenador y disfruta de la vida. No digo que lo empieces a ver todo de color de rosa, pero tampoco lo veas del color negro ponzoñoso, porque, de verdad, hay cosas que merecen la pena vivir.
    Muchos ánimos, muchos besos y si necesitas cualquier cosa, ya sabes dónde encontrarme.

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  2. Acabo de volver a materme aquí para ver como te encontrabas después de tanto tiempo, y la verdad que no me sorprendo. Sabes, ya no es la primera vez que escribo aquí pensando que nunca vayas a leer esto. Leerte y ver que las cosas no cambian me entristece tanto que no siento nada.
    Una vez llegué a pensar en abandonar como lo estás pensando tú y me di cuenta de que si estoy aquí es para algo. Antes de suicidarme prefiero ayudar a los demás. En un futuro si vuelvo a tener ese pensamiento de irme y hacer lo fácil, pensaré en que hay miles de personas que necesitan de mi ayuda, que agradecerían que esté aquí. Hay veces que pienso que no encajo, pero no porque nadie me entienda, sino porque parece que hubiese sido creada en otro lugar y aquí en esta sociedad no puedo estar. Es por esto que estoy empezando a cambiar mi mente, a ver que este lugar no es el mío, que yo no quiero rodearme de personas que piense de una forma tan egoísta e ignorante, que prefiere seguir las pautas dictadas por la gente que lo que de verdad quieren. Es por ello que he decidido irme a otro lado, cuando ahorre me voy. En vez de abandonar esta vida y pensar que no valgo para nada, voy a hacerme valer, voy a ayudar a los demás y ya está. Sin reglas ni normas, y aunque al final sea una ayuda para muchas personas, sobretodo me habré salvado a mi. Porque me merezco ser feliz y porque debo de construir la manera que quiero que la gente sea en un futuro. Si yo no cambio, si no nado contracorriente, el mar me va a arrastrar. Si todos nadamos hacia el mismo sentido cambiaremos la marea.
    Crees que el mundo te está comiendo, pero la única que te está haciendo débil eres tú misma. Ten claro que nadie más que tú puede cambiar tu vida. Nadie inventó este mundo con las normas de ahora, el mundo se inventó sin reglas y para eso estamos preparados, para vivir de la forma que nosotros queremos.

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