22 de enero de 2016

Ey.


No sé cómo empezar esta entrada, asi que simplemente contaré lo sucedido tras mi última publicación.

Un par de días antes del 19 le pregunté a mi madre si era de verdad que me echaba, dijo que no, que se iba a ir ella a Valencia por navidades y que volvería después. No sé si dijo eso para joderme en aquel momento o cómo, pero al final me pasé las navidades sola en casa comiendo patatas fritas, muchas patatas fritas, que me había comprado en cantidad para aquel tiempo. Según ella iban a ir a Valencia porque unos familiares de su novio le podían dar a él trabajo allí. Mentira. Ya habían ido otra vez hace años y no pasó nada. Actualmente trabaja en la ferretería de su madre, la cual no se quiere jubilar y el quiere el negocio, por lo que se fueron allí a ver si conseguían algo y sino como método de presión ya que si consigue trabajo en Valencia se va su nieta con ellos y no la vería más. No me dijo nada de esto pero sé que es así, por desgracia.

Mis fiestas consistieron en ordenador y comer, comer y ordenador, de vez en cuando quedaba con mis abuelos para fiestas importantes como Noche Vieja, Navidad y derivados. Realmente nunca estuve tan a gusto en un lugar como cuando la casa estaba sin gente sabiendo que aún quedaba para que volviesen.

No quedé con nadie más. Un par de semanas antes le abrí conversación a la que era mi mejor amiga desde hace diez años preguntándole la razón por la que no me había hablado en dos meses. La razón consistió en que cuando me decían de quedar para salir por la noche decía que no, puesto que ni me gusta, vivo lejos y es un problema el autobús, y realmente lo paso mal pensando que tengo que bailar, no sé, pensar en tener que hacerlo me genera un nudo en el estómago y mucho nerviosismo. Me disculpé, me arrastré para que me volviesen a decir de quedar. Lo único que recibí a la semana siguiente fue que hoy no saldrían porque tenían exámenes. No sé si es verdad, puesto que uno que también va a su misma universidad, con el cual hablaba por skype, al menos en su curso había dicho que ya llevaba como dos semanas de vacaciones. No volví a saber de ella.

Volvieron a casa. No hablé con nadie de mi casa por una semana o más, tampoco me dijo nada nadie de mudarse así que tal y como sospeché no habían conseguido nada.

En aquel momento me alegré mucho de ello. Me hablaba diariamente, más de ocho horas incluso por skype con un chico. Al final hace poco corté la relación con él ya que se estaba volviendo algo obsesivo. Un día por ejemplo me habló de madrugada llorando porque le había dicho que hoy no me apetecía skype y que quería estar a mi bola. Después de eso me escribió párrafos inmensos sin motivo aparente días más tarde y llegó hasta a darme miedo.

Ahora mismo mi vida consiste en ordenador y si tal ir al instituto. Falto mucho. Todavía no estudié nada y no me presento a los exámenes. No consigo tener las ganas, me da igual, no sé qué hacer con mi vida. Eso sí, al menos suelo hacer una comida diaria ultimamente.

Es la primera vez desde hace más de un año que no escribía sin un motivo traumante y deprimente para mí, sienta bien.

Besos, os amo.

2 comentarios:

  1. Yo he pasado muchas vacaciones de ordenador y comida. De la cama al sofá y del sofá a la cama... tampoco sé que hacer con mi vida.

    Espero que estés bien, me ha encantado tu blog, me quedo.

    Un abrazo.

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