4 de abril de 2023

Cuánto tiempo.

 Hola. He vuelto. 

¿Alguien se acuerda de mí?

Ni yo misma me acordaba de mi, para que nos vamos a engañar. 

Actualmente tengo 25 años, empecé este blog en 2010 (acabo de mirarlo, no tenía ni idea de que tanto tiempo había pasado), teniendo 12 años. 

12 años. Joder. Qué joven era. No me lo creo.

Llevo desde 2016 sin escribir aquí, o bueno, en ningún lado, mis ilusiones por ser escritora se han ido hace ya mucho y mi relación con la comida es bastante normal. Mido 1.69 y peso 58 kilos, pero llevaba años pesando 53 y estaba contenta con eso, pero esta Navidad cogí unos kilos de más. Los bajaré, de manera más sana. Lo que quiero decir es que perdonad, si alguien me lee, por mi más que probable mala forma de expresarme, estoy muy desentrenada.

No voy a explicar mucho de mi triste historia, ya la sabéis. Vengo de un hogar completamente desestructurado: padre muerto a los 2 años, madre con más que probables trastornos mentales, un novio suyo que me maltrataba cuando ella lo mandaba y una hermanastra a la que nunca llegué a conocer, ya que me fui de casa cuando tenía ella dos años. Pero todo esto ya lo sabéis, así que no voy a hundirme en mi miseria más.

Llevo varios días dándole vueltas un poco a todo. He vuelto a leer, cosa que llevaba años sin hacer. Y, como siempre, mi personalidad obsesiva no hizo que leyera un par de capítulos y ya. No. Llevo quizá tres días leyendo 12 horas al día, o más, varios libros cursis de romance. En algunos hablan de malos tratos y estoy un poco volviendo a recordar toda aquella época. Incluido este blog. 

Actualmente he logrado mucho, mucho más de lo que nunca la pequeña Olvidada hubiera podido esperar nunca. Terminé bachiller, tras 4 años (aquí si apruebas todo son 2 años), con mucha ayuda de mis abuelos que me acogieron en su casa y no volvieron a hablar a mi madre. Y, sorprendentemente, conseguí salir del pozo un poco y volví a quererme algo más. Estudie un grado superior sanitario, luego decidí que quería ser enfermera y tras dos años estudiando para poder entrar en la carrera (porque aquí está altísima la nota) y entre medias sacarme un grado medio de Auxiliar de Enfermería y trabajar en veranos y durante la época COVID en el hospital de aquí, logré sacarme primero con sólo una asignatura suspensa y actualmente estoy en segundo de enfermería muy contenta de haber encontrado una vocación.

También tengo pareja. Desde hace cinco años que haremos mañana. Vive lejos, a 400km y nos vemos poco pero merece la pena, mucho. Encontré a un chico que me quiere y me aguanta, porque, la verdad, no soy la mejor novia del mundo. Tengo a veces muy mal carácter y mucha desconfianza, no celos, no me considero celosa, pero sí muy insegura de que me quiera ya que, si ni mi madre me pudo querer, ¿por qué lo hace él? Es algo en lo que he trabajado y mejorado, pero hay ciertos traumas que creo que no podré llegar a superar nunca. Aún no sabe ni que tengo una hermana, pero sí sabe de los abusos que sufrí tanto físicos como mentales.

Pero hay más, cómo no, siempre hay más. Tengo recuerdos de pequeña, con ese monstruo que me machaba con palizas, en los que al inicio me tocaba ahí, en la entrada de la vagina, y hasta hace no mucho al resurgir todos estos recuerdos acabo de darme cuenta que fue una agresión sexual lo que sufrí. Supongo que por eso me costó tanto tener sexo con mi novio, y aún poseo ese recuerdo con tanto asco. Pero asco del que te deja mal cuerpo un buen rato.

También se me ha quedado el miedo a los hombres que son mayores que yo. Ayer tuve que abrir a dos señores por una gotera, uno un vecino, y sinceramente, casi me da algo de lo mal que lo pasé, lo desprotegida y volví a sentir ese miedo de antes. Pero ya estoy mejor.

Por último, la mayor novedad es que mi abuelo creo que tiene cáncer de pulmón y yo tengo un lunar que tiene toda la pinta de ser un cáncer de piel, como el que tiene mi abuelo. La lista de espera es tan sumamente larga que me llamaría el dermatólogo en enero, y bueno, sigo sin carta alguna y mentalmente no es que haga maravillas en mi. 

También estoy de finales, aún más estrés, y como método de escape volví a leer y entré aquí, supongo. Todo sea con tal de procrastinar.

Creo que más o menos es una actualización de mi vida, ya que este blog lo recuerdo con mucho cariño, al igual que los otros que tuve pero borré porque salieron a la luz pública (eran normales, de mi escribiendo historias y recomendando libros, no sobre mi bulimia, thank god). 

La verdad, que este blog no creo que nunca lo borre, es un recordatorio de la peor época de mi vida, de mi más oscuro secreto que solo mis abuelos, mi novio y dos amigos saben, y del cual, aunque sé que no debería, me avergüenzo. No quiero ser una víctima, lo soy, pero no quiero que la gente sepa todo lo que pasé, el por qué de mis cicatrices en los brazos, el por qué deje de estudiar años y el por qué hasta los 19 no logré encontrar a nadie con el que me sintiera lo suficientemente segura para que fuera mi pareja.

Eso sí, ni ellos saben de mis problemas con la comida, sólo vosotras. Y en esa época sin vuestros comentarios y esa pequeña hermandad y comprensión que había, no sabría que hubiera sido de mi.  

Quizá en algún momento leo todas las entradas, pero la verdad es duro. Hay muchas cosas que no recuerdo y creo que es mejor, pero sí quiero escribir aquí, para dejar un poco finalizada mi historia y que se sepa que logré salir, a duras penas y magullada, pero salí. No victoriosa ni triunfante, no alegre y con cero traumas. Pero salí. Y soy feliz. Y tengo un futuro, cosa que mi yo de 16 años, la cual pensaba que a los 18 se suicidaría cuando la echasen a patadas definitivamente, nunca hubiera imaginado. Así que mi historia aún sigue (esperemos, toquemos madera con ese puñetero lunar raro) y va encaminada a ser un final feliz.

Bueno, incluso si muero ahora, puedo decir que estoy feliz.

Y espero que todo aquel que me lea también lo sea. Puede llevar días, meses, años o décadas, pero al final del camino hay luz, y espero que la hayáis encontrado todos y todas las que me leíais, y por tanto, no leáis esto, porque ya lo habréis dejado.

(Y me retiro ya porque me está saliendo un poco la lagrimilla).

Os amo. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario